No son pocos los mangakas extranjeros, no japoneses, que pelean duramente para que su obra sea reconocida en Japón, un país a conquistar por el cómic occidental.
Mangakas Occidentales
El éxito del manga, propició en su momento que distintos artistas no japoneses emularan a éstes, imitando el estilo manga.
- Brasil: Brasil fue el primer país donde comenzaron a surgir estes mangakas occidentales, quizá porque un amplio sector de su población es de ascendencia nipona. Paulo y Roberto Fukue, Claudio Seto, Fernando Ikoma, son algunos de los primeros artistas brasileños de los años 60 en destacar. El número de mangakas brasileños ha ido aumentando paulatinamente a través de los años.
- EEUU: En EEUU, sobre la década de los 80 aparecieron autores como Ben Dunn, que con su obra “Ninja High School” se mete a los otakus norteamericanos en el bolsillo. Más recientemente, concretamente en el 2002, Dunn realizó para Marvel la obra “Mangaverse“, donde los superhéroes más populares son ilustrados al estilo manga.
- España: En España es alrededor de los 90 cuando comienzan a aparecer historietistas manga. En 1993, Glénat publica “Sueños“, el primer manga realizado por mangakas españoles, Javier Sánchez y Rafael Sousa. A partir de ahí el camino se abre para artistas como Nuria Peris, Vanessa Durán, David Ramírez o Ismael Ferrer entre otros.
Mangakas extranjeros en Japón
A partir de la década de los 90 algunos mangakas no japoneses consiguen publicar su obra en Japón gracias, en particular, a la editorial Kodansha. Esta editorial buscaba introducir nuevos aires en sus publicaciones y comenzó a publicar anuncios en prensa, salones y ferias de todo el mundo para reclutar nuevos talentos. Al mismo tiempo, existía la posibilidad de que esta “internacionalización” en sus contenidos, abriese a Kodansha las puertas del mercado global.
Tomás Marco, Ana Juan, Ricard Castells, David Mazzucchelli, Yves Varenne, o Loustal, son algunos de los autores que consiguen publicar en Japón, convirtiéndose sus obras en parte del contenido de la revista Morning, durante la primera mitad de la década de los 90. Pierre Alain-Szigeti es contratado por Kodansha para realizar la labor de editor e intermediario entre la editorial nipona y los mangakas extranjeros.
Kodansha crea, además, una beca (Manga Fellowship Program), para financiar los gastos de los autores seleccionados durante su estancia en Japón, trabajando para la editorial. Luis Alberto Maldonado, un jóven talento español, sería uno de los afortunados.
Sin embargo, y a pesar del optimismo que rodeaba al proyecto, lo cierto es que la experiencia no fue positiva, en el sentido de que los lectores japoneses no encontraron interesantes las aportaciones de estes mangakas extranjeros. Así que la mayoría de estes autores no consiguió publicar más de un libro, y el programa de becas fue cortado radicalmente.
A pesar de ello, no deja de ser un primer contacto positivo, un primer paso en el camino para acercar más la ilustración occidental a Oriente, y conseguir con ello enriquecer todavía más el panorama del cómic, como lenguaje universal que es.
Tags: cómic, Identidad Anime, Identidad Manga, kodansha, manga fellowship program beca, manga occidental, Mangakas, mangaverse
El primero en comentar ah,
Bueno la verdad, es que los artistas manga internacionales son basicamente un mito a exepcion de los pocos que mencionastes pero quien sabe algun dia quisas uno triunfe! XD…
Concuerdo plenamente contigo. Los artistas extranjeros que triunfan en Japón como “mangakas” son bastante pocos y, de todas maneras, creo que el éxito de ninguno de ellos se compara al de los artistas japoneses. Y es que la sociedad japonesa sigue siendo bastante cerrada para algunas cosas. No en vano, a pesar de la enorme popularidad que tienen sus series y del alcance global que llegan a tener, ellos siguen sacando las versiones DVDs de los anime sin subtítulos de ningún tipo y, si uno desea comprarse la serie original con subtítulos en su idioma para poder entenderla y, además, colaborar con los artistas originales, no le queda otra que esperar a que la licencien en España o en Estados Unidos, que nunca es lo mismo. :/
Pero bueno… Eso forma parte de la cultura japonesa y supongo que, en cierta forma, también integra el encanto que tiene para los que somos extranjeros. ¿No?
Gracias por leernos y por comentar.
Saludos cordiales.
Yo creo que los japoneses deberian abrir las puertas del mundo del manga para el resto del mundo, yo también quisiera ser mangaka todavia no soy muy bueno en mis dibujos pero se practicar, es mas ya me he inventado mis propios personajes. Si tuviera la oportunidad de ser mangaka o ayudante de mangaka con gusto lo aceptaria. La verdad es que si fuera mangaka me gustaria dibujar shojo en especial magicla girl, porque a pesar de ser hombre me gusta ese genero.