Identidad Manga > Público

Extranjeros en el manga

Escrito por Sonia / 8 de octubre de 2008

No son pocos los mangakas extranjeros, no japoneses, que pelean duramente para que su obra sea reconocida en Japón, un país a conquistar por el cómic occidental.

Mangakas Occidentales

El éxito del manga, propició en su momento que distintos artistas no japoneses emularan a éstes, imitando el estilo manga.

  • Brasil: Brasil fue el primer país donde comenzaron a surgir estes mangakas occidentales, quizá porque un amplio sector de su población es de ascendencia nipona. Paulo y Roberto Fukue, Claudio Seto, Fernando Ikoma, son algunos de los primeros artistas brasileños de los años 60 en destacar. El número de mangakas brasileños ha ido aumentando paulatinamente a través de los años.
  • EEUU: En EEUU, sobre la década de los 80 aparecieron autores como Ben Dunn, que con su obra “Ninja High School” se mete a los otakus norteamericanos en el bolsillo. Más recientemente, concretamente en el 2002, Dunn realizó para Marvel la obra “Mangaverse“, donde los superhéroes más populares son ilustrados al estilo manga.
  • España: En España es alrededor de los 90 cuando comienzan a aparecer historietistas manga. En 1993, Glénat publica “Sueños“, el primer manga realizado por mangakas españoles, Javier Sánchez y Rafael Sousa. A partir de ahí el camino se abre para artistas como Nuria Peris, Vanessa Durán, David Ramírez o Ismael Ferrer entre otros.

Mangakas extranjeros en Japón

A partir de la década de los 90 algunos mangakas no japoneses consiguen publicar su obra en Japón gracias, en particular, a la editorial Kodansha. Esta editorial buscaba introducir nuevos aires en sus publicaciones y comenzó a publicar anuncios en prensa, salones y ferias de todo el mundo para reclutar nuevos talentos. Al mismo tiempo, existía la posibilidad de que esta “internacionalización” en sus contenidos, abriese a Kodansha las puertas del mercado global.

Tomás Marco, Ana Juan, Ricard Castells, David Mazzucchelli, Yves Varenne, o Loustal, son algunos de los autores que consiguen publicar en Japón, convirtiéndose sus obras en parte del contenido de la revista Morning, durante la primera mitad de la década de los 90. Pierre Alain-Szigeti es contratado por Kodansha para realizar la labor de editor e intermediario entre la editorial nipona y los mangakas extranjeros.

Kodansha crea, además, una beca (Manga Fellowship Program), para financiar los gastos de los autores seleccionados durante su estancia en Japón, trabajando para la editorial. Luis Alberto Maldonado, un jóven talento español, sería uno de los afortunados.

Sin embargo, y a pesar del optimismo que rodeaba al proyecto, lo cierto es que la experiencia no fue positiva, en el sentido de que los lectores japoneses no encontraron interesantes las aportaciones de estes mangakas extranjeros. Así que la mayoría de estes autores no consiguió publicar más de un libro, y el programa de becas fue cortado radicalmente.

A pesar de ello, no deja de ser un primer contacto positivo, un primer paso en el camino para acercar más la ilustración occidental a Oriente, y conseguir con ello enriquecer todavía más el panorama del cómic, como lenguaje universal que es.

Tags: , , , , , , ,

No hay comentarios

No comments yet. ¿Quieres dejar un comentario?

Leave a comment